Renovación Popular
Ideología: Derecha
Fundado: 2004
Liderado por Rafael López Aliaga, alcalde de Lima. Candidato presidencial 2021. Artículo 5°.- IDEARIO El Partido se define como una organización política humanista y cristiano, que persigue el desarrollo integral de la persona y la familia, sobre la base del bien común del pueblo peruano, de acuerdo con los principios de libertad, igualdad, justicia, solidaridad y visión descentralista del estado, definiendo así los objetivos a alcanzar a través de su acción política. El Partido ratifica su compromiso y vocación democrática, el respeto irrestricto a la seguridad jurídica, a las libertades y los derechos fundamentales que consagra la Constitución Política del Perú. Los fines y objetivos del Partido son acordes a su Ideario, a su Estatuto, a la Ley de Organizaciones Políticas y a la Constitución. Rafael López-Aliaga se considera un socialcristiano, mientras que el resto de medios de comunicación lo describen como un partidario de la extrema derecha de tendencia ultraconservadora. López-Aliaga ha dicho que es célibe y miembro del Opus Dei. También afirma practicar la autoflagelación para «unirse a la pasión de Cristo». Aun así, en la campaña electoral de 2021, afirmó que de llegar a la presidencia respetaría el carácter laico del Estado peruano, el cual se encuentra estipulado en la Constitución Política de 1993. Varias declaraciones de López Aliaga son ultraconservadoras según Ojo Público. Se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo (incluso a la unión civil), al uso de anticonceptivos, a la legalización de la marihuana y al aborto. Afirma que considera la homosexualidad «un problema que hay que curar». Su postura se concretó cuando renombró la Gerencia de la Mujer e Igualdad de la Municipalidad de Lima a la «Subgerencia de la Mujer y Familia», que es dependiente de la Gerencia de Desarrollo Humano, en 2023. López Aliaga firmó la Carta de Madrid, un documento redactado por el partido de extrema derecha español Vox, en que lo elogió en el segundo Foro de Madrid de 2023, en donde fue organizador para la edición en Lima, que califica a los grupos de izquierda como enemigos de Iberoamérica involucrados en un «proyecto criminal» que están «bajo el paraguas del régimen cubano». Firmó el documento junto con otros políticos de derecha como Javier Milei de Argentina, José Antonio Kast de Chile y Eduardo Bolsonaro de Brasil, hijo del presidente Jair Bolsonaro. En julio de ese año, ratificó su apoyo a Vox a pesar de sus críticas en la intromisión de figuras políticas extranjeras en los asuntos internos a causa del conflicto diplomático. Luego, según The New York Times en 2025, el político mantuvo contactos con personas del entorno de Donald Trump durante la Conferencia de Acción Política Conservadora. Además, el político fue invitado por Vox a dar un discurso en el evento Europa Viva. El columnista de El Comercio, Giulio Valz-Gen, describió a López Aliaga como un político «más envalentonado que nunca en su narrativa anticaviar». Es muy hostil a la izquierda peruana, acusando a todas las izquierdas no solo de corruptas, sino también de «comunistas» y «terrucas» (terroristas). Durante la campaña presidencial de 2021, lanzó las arengas «¡Muerte al comunismo! ¡Muerte a [Vladimir] Cerrón [líder de Perú Libre] y a Castillo!». También ha calificado de «comunistas» al Presidente Francisco Sagasti y a su predecesor Martín Vizcarra, aunque ambos suelen clasificarse como de centro-derecha, y ha pedido la destitución del primero. A pesar de ello, Castillo denunció a López Aliaga, pero perdió en última instancia por el Tribunal Constitucional (bajo el gobierno de Dina Boluarte) al percibir que «no constituyen la constatación irrefutable de una amenaza cierta e inminente de los derechos a la vida e integridad personal». Posteriormente, López Aliaga recibió de forma excepcional a una alta autoridad de un gobierno de tendencia comunista: Vietnam, un país que ha sido socio de la APEC. Es detractor de los organismos de derechos humanos, incluidos los del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. El caso más notable fue cuando tachó de «sesgado» el informe sobre la convulsión social elaborado por la Comisión Interamericana. Amenazó con disolver el Congreso de la República si este no conseguía que Perú retirara su firma del Pacto de San José. Además, anunció que tomaría acciones legales contra el Movimiento Manuela Ramos por supuestamente recibir financiación de la USAID. Económicamente, es un defensor del sistema económico peruano, basado en el neoliberalismo, y utiliza su imagen de exitoso empresario. Sin embargo, según José Antonio Sanahuja y Camilo López Burian, la relación que estas derechas radicales latinoamericanas mantienen con el mercado global es ambivalente, pues asumen un enfoque neoliberal junto con un «rechazo, en clave nacionalista, de las instituciones regionales o globales de las que dependen los mercados abiertos». Anunció que cerrará programas sociales, como el reparto de alimentos a escolares en situación de pobreza, y que esa tarea sería asumida por voluntarios privados.